Media Training Lab realizó la Primera Encuesta Nacional de Voceros en México dirigida exclusivamente a periodistas, con el propósito de entender lo que funciona, falla y necesitan los líderes al momento de comunicar.
Esta encuesta, realizada a más de 160 profesionales de la información, revela una brecha sistémica entre la narrativa corporativa y la realidad mediática.
En este escenario, el periodista no es solo un canal, sino el termómetro definitivo que mide la resiliencia y la credibilidad institucional.
Este informe no se limita a la exposición de métricas; es una auditoría estratégica diseñada para diagnosticar una crisis de mensaje que hoy compromete la transparencia y la capacidad de influencia de las organizaciones más importantes del país.
A continuación, se presenta un desglose crítico del nivel de preparación de los líderes mexicanos, analizando las fallas que transforman la interacción mediática en un riesgo patrimonial.
¿Qué tan preparados consideras que llegan los voceros a entrevistas?
Este es el segmento más peligroso.
La preparación calificada como "regular" genera una falsa sensación de seguridad que se desmorona ante la primera pregunta incisiva, lo que lo convierte en el caldo de cultivo de crisis evitables.
Casi una quinta parte de los voceros presenta una preparación "Mala".
Operar con estos perfiles es una exposición directa a desastres mediáticos que las organizaciones no pueden permitirse.
La encuesta fue realizada a periodistas de negocios, tecnología, finanzas e información general, tanto de medios nacionales como del interior de la República, por lo que resulta muy bajo que apenas un poco más de un tercio de los encuestados cree que los voceros están "bien" preparados.
Solo un grupo ínfimo alcanza el estándar de "Muy bien preparado".
Para las empresas, este dato representa una ventaja competitiva masiva: cualquier marca que invierta en capacitación profesional accede de inmediato al exclusivo top 5% del mercado comunicativo
¿Qué habilidad consideran más débil en voceros mexicanos?
La incapacidad de explicar mensajes clave de forma clara es la deficiencia dominante. El uso de lenguaje complejo y tecnicismos actúa como una barrera que obstruye la conexión con la audiencia y neutraliza la influencia del líder.
Una debilidad crítica es la gestión de crisis y la construcción de documentos de Q&A.
La falta de robustez para reaccionar ante cuestionamientos "espinosos" deja al vocero (y a la marca que representa) expuesto en situaciones de emergencia reputacional.
Estudios en media training revelan que el impacto comunicativo se distribuye en 55% visual (imagen, movimientos, entorno), 38% vocal y apenas 7% verbal.
Por lo que los periodistas perciban una comunicación visual inapropiada de sus entrevistados genera señales de alerta.
Aunque pueda parecer un porcentaje bajo, en el mundo de la comunicación de alto impacto, si un vocero no domina el arte de comunicar bajo presión, pierde autoridad, credibilidad y control narrativo.
Significa una pérdida para influir, persuadir o proteger reputación.
Qué tendencia dominará en el 2026?
Gestión de reputación omnicanal y respuesta en tiempo real a ciclos de noticias que golpean la reputación a golpe de los algoritmos de las redes sociales.
Los periodistas consultados consideran que los voceros deben contar con herramientas para responder en contextos de polarización y alta complejidad social y política.
Esto hace indispensable que los voceros siempre vayan preparados con posibles preguntas coyunturales.
El crecimiento en la preparación de voceras mujeres es una brecha crítica y una ventaja estratégica de inclusión.
Su participación amplía perspectivas, equilibra narrativas y contribuye a una comunicación más representativa y sensible a las realidades sociales.
La capacidad de transmitir empatía se ha convertido en un diferenciador clave.
Los voceros emocionales no solo informan: generan cercanía, construyen puentes y humanizan a las instituciones en momentos de incertidumbre.
Qué tendencia dominará en el 2026?
La complejidad de los temas públicos —desde la innovación hasta la regulación— exige perfiles capaces de explicar con claridad, rigor y precisión.
Los voceros técnicos aportan profundidad, credibilidad y contexto, elementos esenciales para combatir la desinformación y fortalecer la confianza en las fuentes oficiales.
Para los periodistas existen algunas otras posibilidades de tentencias de comunicación para los voceros que prevalecerán en este 2026
Para descargar la encuesta en este link